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ALIMENTACIÓN DEL CABALLO

Agregado el Domingo, Junio 20, 2010 nacho por Salud y cuidados de tu caballo

1.- ARTÍCULO DEL MES:

PROBLEMAS EN LA ALIMENTACIÓN, ¿CÓMO IDENTIFICARLOS?

Si seguimos las pautas recomendadas de alimentación,

nuestro caballo no tiene por qué sufrir ningún tipo de

problema. Sin embargo, en ocasiones sucede que, aún

creyendo que lo estamos haciendo todo bien, cometemos

ciertos errores que pueden conllevar complicaciones para la

salud de nuestro caballo.

El problema está en llegar a identificar estos errores, en saber

qué estamos haciendo mal antes de que sea tarde y el daño

producido pueda ser irreparable.

A continuación vamos a hablar sobre los problemas más

habituales en el tema de la alimentación, para que aprenda a

reconocerlos y, por supuesto, a tratarlos.

CABALLO QUE NO QUIERE COMER.

Cuando un caballo deja de comer de forma repentina siempre existe un motivo. Es labor del cuidador indagar hasta determinar el problema y, por supuesto, intentar ponerle una solución.

Las causas más comunes son:

– Mala calidad de la comida.

– Suciedad del alimento: si hay moho o ácaros en la comida, el caballo la rehusará.

– El pienso no le gusta: nunca debemos realizar un cambio radical en el pienso suministrado a nuestro caballo.

Si tiene pensado cambiar de pienso, deberá hacerlo de manera gradual, mezclándolo durante 7/10 días con el

pienso anterior.

– El caballo se cansa de comer: en ocasiones cuando exigimos a nuestro caballo mucho trabajo, debemos

recompensarlo dándole una ración mayor de alimento. Esto puede suponer que el caballo simplemente se canse

de comer la ración. Si es así la mejor solución es, sin duda, intentar dividir la toma diaria en varias dosis.

– Tiene sed: un caballo que tenga sed, se negará a comer. Por eso, si ve que el caballo no se termina su ración,

deberá verificar de forma inmediata si dispone o no de agua y si está o no limpia (si no está perfectamente

limpia lo normal es que el animal no quiera beber).

Tenga presente que siempre podrá buscar ciertos alimentos que inciten al caballo a comer. Añadir zanahorias, manzanas

o melaza es sin duda una magnífica idea para todos aquellos casos en los que el animal muestra desapetencia.

En caso de que el caballo insista en que no quiere comer o empiece a perder peso, conviene acudir al veterinario cuanto antes:   cólicos, irritaciones intestinales, problemas bucales… tras su falta de apetito pueden encontrarse serios problemas de salud.

AVENA EN LAS HECES-

No cabe duda que la avena es el cereal más seguro y digestible de todos cuantos podemos ofrecerle a nuestro caballo,su contenido en fibra previene la aparición de cólicos y laminitis.

La gran duda acerca de la avena es si debe suministrarse entera o machacada. Se calcula que si se le suministra sin machacar, el porcentaje de asimilación se encuentra entre el 80% y el 90%, mientras que machacada podemos aumentar

esa asimilación en aproximadamente un 3% más. Esto lo conseguiremos en caso de que se la demos al caballo

inmediatamente después de machacarla. El problema está cuando la machacamos y no se la damos al caballo, en cuyo caso la avena envejece, su almidón pierde calidad y, lo que es aún peor, la avena corre un alto riesgo de ser infectada por ácaros que, si bien no crearán problemas digestivos, pueden provocar que el caballo no coma debido al olor a rancio que desprenderá.

Sin embargo, cuando no se machaca, resulta ciertamente habitual encontrar granos de avena en las heces… no es algo que deba preocuparnos, puesto que no afecta a la digestión del caballo.

En ocasiones, puede que veamos la avena entera, si la cantidad de granos es significativa, lo primero que conviene hacer es vigilar la dentadura del

caballo: si los dientes están desgastados, no podrá machacar los granos de avena y esto sin duda influirá en el proceso digestivo.

Por otro lado, deberemos comprobar que la cantidad diaria de avena que suministramos al caballo es la adecuada: nunca deberá ser de más de 2 kg., si le damos demasiada ración, ésta podrá pasar al intestino grueso sin ser absorbida
completamente por el intestino delgado, por lo que podemos estar ante un problema de capacidad de absorción del intestino delgado.
UNA CUADRA, UNA DIETA-
Por lo general, los pupilajes tienden a mantener la misma dieta para todos los animales de la cuadra. Esto sin duda simplifica mucho el trabajo desde un punto de vista logístico e incluso
puede ser la mejor solución para evitar problemas derivados por posibles errores cometidos por mozos que, de otra forma,deberían seguir mil y una instrucciones distintas para alimentar
a cada caballo en particular.
Sin embargo, no cabe duda de que generalizar no siempre es bueno y que cada animal es un mundo… existen caballos con tendencia al engorde, otros a los que les cuesta mucho coger
peso, animales en tratamiento veterinario que precisarán de dietas especiales… por todo ello, lo más recomendable es variar la alimentación en función de las necesidades específicas de
cada ejemplar en particular.
En caso de que su caballo se encuentre habitualmente en una cuadra que ofrece la misma alimentación para todos sus ejemplares, no estará de más que se preocupe por ofrecerle usted mismo todos los complementos que el animal pueda necesitar en cada momento. Puede hacerlo después de trabajar y enfriar al caballo. Por supuesto, antes de hacerlo deberá
conocer perfectamente en qué consiste la dieta base ofrecida por la cuadra (kilos de forraje y pienso que le ofrecen al día).
CABALLO DELGADO

Algunos caballos mantienen una dieta equilibrada y, sin embargo, no
cogen peso.
Si le ocurre algo así con su animal, lo más recomendable es que realice una consulta a su veterinario: podemos estar ante un caso de úlcera,
parásitos u otro problema de absorción…
Es importante que un especialista analice el aporte calórico que tiene el caballo y lo compare con el nivel de trabajo, la edad y la raza del animal. Una vez realizado este análisis, podrá determinar si la solución
se encuentra en una modificación de las pautas alimenticias o bien existe un problema de fondo más grave.
En caso de que las cantidades y tipos de pienso suministrados sean los adecuados, convendrá tener en cuenta el nivel de trabajo al que está sometido el caballo, puesto que algunos ejemplares pueden aburrirse
del pienso durante las épocas de trabajo fuerte.
Ni que decir tiene que debemos seguir al pie de la letra todas las indicaciones marcadas por el facultativo. Además no estará de más que busquemos alimentos que puedan incitar a comer al caballo, como zanahorias, las manzanas o algo de melaza.
CABALLO GORDO.
Para los caballos, como para los humanos, el exceso de peso puede convertirse
en un serio problema de salud.
Y es que los problemas asociados al sobrepeso en caballos son muchos:
– Mayor riesgo de padecer cólicos.
– Dolor en las articulaciones.
– Problemas respiratorios.
– Enfermedades de corazón.
– Aumenta la probabilidad de sufrir laminitis.
Es por eso fundamental que intentemos mantener a nuestro caballo en su “peso
ideal”. Pero no podemos poner a dieta al animal (no existen las dietas milagro
para los caballos); hay que reducir su aporte calórico respetando las pautas
correctas de nutrición.
Por lo tanto, para reducir el peso del caballo actuaremos desde tres vías:
– Rebajar de forma paulatina la cantidad de alimento.
– Modificar el tipo de alimento suministrado: si toma heno podemos probar a cambiarlo por un forraje más
maduro, con menos aporte calórico.
– Realizar ejercicio físico: de nada servirá realizar modificaciones en la dieta del caballo si no le obligamos a
trabajar y con ello a quemar parte de las calorías suministradas.
REGLAS BÁSICAS DE ALIMENTACIÓN-
A continuación recogemos una serie de reglas que le recomendamos seguir para conseguir que la alimentación de su animal sea la adecuada:
1. Mantener siempre una dieta equilibrada: esto es, variar los alimentos del caballo, vigilando que no sólo coma
hierba o pienso.
2. Darle gran número de comidas pero cada una de ellas de poca cantidad: el estado natural del caballo le
hace comer prácticamente de forma constante, nunca debemos dejarle más de ocho horas seguidas sin comer.
Pero sin darle gran cantidad en cada una de las comidas.
3. Cree una rutina y sígala: los caballos son animales de costumbres, cualquier cambio en el horario de sus
comidas de puede llegar producirles una alteración intestinal.
4. No haga cambios repentinos en la dieta: podrían producir trastornos intestinales en el animal.
5. Tenga preparada constantemente agua limpia y fresca: debemos darle agua antes de las comidas. El agua es
fundamental para el caballo ya que supone un 60% de su peso corporal y además la utiliza para la digestión.
6. No oblige al caballo a realizar fuertes trabajos o a viajar justo después de comer.
7. Mantenga limpias todas las zonas de almacenaje de la comida.
8. Intente que el heno permanezca siempre seco.
9. Vigile la calidad de todos los alimentos.
Tenga en cuenta que cada caballo deberá ser tratado como un
individuo a la hora de diseñar su dieta. Tenemos que analizar sus
características particulares: raza, peso, edad, ejercicio que realiza a
lo largo del día… para poder determinar qué tipo de alimentación
precisa, así como su cantidad.
Puede guiarse por estos parámetros para determinar la cantidad
de comida que requiere su caballo:
? Un caballo de más de 1,50 metros: entre 12 y 14 kg de comida diaria.
? Un caballo de menos de 1,50 m: entre 11 y 12,5 kg.
? Para determinar la relación óptima entre la cantidad de
forraje y de pienso puede hacerlo según estos datos:
? Comida de mantenimiento o básica: 100-70% forraje y 0-30% piensos concentrados. Para mantener al
animal en su peso, dieta óptima durante la época del verano.
? Comida para animales que realizan poco trabajo: 70-60% forraje y 30-40% piensos.
? Comida para caballos de trabajo medio: 60-50% forraje y 40-50% de piensos.
? Comida para animales que desarrollan un trabajo duro o de competición: 50-40% forraje y 50-60%
piensos.
? Comida para animales que compiten en pruebas de alta resistencia o que realizan un trabajo muy duro:
30-40% forraje y 60-70% piensos.

Sueño

Agregado el Sábado, Noviembre 28, 2009 administrador por Salud y cuidados de tu caballo
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Un caballo adulto puede dormir de cuatro a catorce horas diarias. Sin embargo, no lo hacen de forma continua, sino en bloques de media hora.

Los caballos pueden echar un sueño ligero de pie, debido a que pueden bloquear la articulación de la babilla y no sostienen su peso con los músculos, como hacemos los humanos, lo que termina por cansarnos.

Sin embargo, para dormir profundamente y alcanzar el estado REM necesitan tumbarse por completo. Normalmente, cuando los caballos viven en libertad no duermen todos a la vez, sino que mientras unos descansan otros permanecen alerta para dar la voz de alarma si apareciera un depredador.

El sueño lo comparten todos los animales que tienen cerebro, como un mecanismo de consolidación del aprendizaje.

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